Innovación
Logistic Flying Car: el vehículo que vuela y rueda para la última milla

El Logistic Flying Car (LFC) es un vehículo no tripulado híbrido. Vuela entre destinos y, cuando entra en una zona donde el espacio aéreo está restringido, cambia a modo tierra y sigue rodando de forma autónoma. Así puede repartir paquetes en rutas urbanas de última milla por las que un dron convencional no puede pasar.

Resultados del prototipo
- Más de 23 km con una sola carga. Cubre una ruta de reparto urbana completa sin paradas para recargar, de modo que la operación puede funcionar todo el día.
- Un 60% más rápido que el reparto solo por tierra. Al combinar el vuelo con la conducción autónoma, atraviesa centros urbanos congestionados mucho antes que un repartidor convencional.
- Cumple siempre con el espacio aéreo. Pasa a modo tierra de forma automática en las zonas restringidas, así que ninguna misión se interrumpe en los centros urbanos regulados.
- Detección de obstáculos en 360°. Los sensores cubren todo su perímetro para navegar de forma segura por calles peatonales y pasos estrechos.

Por qué importa
En muchas ciudades la normativa no deja volar a los drones y el tráfico frena el reparto tradicional. El LFC vuela donde puede y rueda donde debe: un reparto de última milla rápido, limpio y autónomo justo donde más falta hace.

Próximos pasos
El LFC actual es un primer prototipo funcional y tiene mucho margen de mejora: materiales compuestos más ligeros para reducir el peso de la estructura, motores más potentes para aumentar la carga útil y una aerodinámica más afinada para ganar autonomía. La siguiente versión ya está en desarrollo.


Si quieres saber más o te interesa colaborar en el proyecto, escríbenos.

